

3 de agosto de 2026 - 11:10 PM


En medio del estado de emergencia decretado por la sequía y mientras el nivel de los embalses continúa en descenso, la gobernadora Jenniffer González convocó este lunes a un grupo de alcaldes para sumarse a la discusión de la reunión semanal con el Comité de Sequía.
No obstante, de los municipios que el gobierno identificó el mes pasado como los de “mayor riesgo” de entrar en un plan de racionamiento, solo la alcaldesa de Canóvanas, Lornna Soto, fue invitada a la Mansión Ejecutiva. Completan ese grupo San Lorenzo, Comerío, Río Grande, Loíza y Cidra.
“Asistiré a la reunión en La Fortaleza con la expectativa de que podamos acordar soluciones concretas junto a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y las demás partes involucradas. Esperamos que se asignen los recursos humanos necesarios, se cumplan las instrucciones impartidas, se mejore la comunicación y se establezca un plan de contingencia que permita responder con mayor efectividad a nuestras comunidades”, expresó Soto, en una publicación en redes sociales.
De acuerdo con la alcaldesa, las comunidades cercanas a la carretera PR-962 y sectores de Campo Rico tuvieron interrupciones en el servicio de agua.
“Aunque reconocemos los efectos de la sequía, tenemos que señalar que la falta de personal en las plantas está agravando la operación del sistema, particularmente durante los fines de semana... También necesitamos fortalecer la comunicación y el monitoreo de las instalaciones. Desde el 26 de julio, no se han retomado las reuniones diarias de coordinación y tampoco recibimos oportunamente información sobre el encendido y apagado de las bombas”, denunció, además, la ejecutiva municipal del Partido Nuevo Progresista (PNP).
La Fortaleza no confirmó el domingo el encuentro, a pesar de que la gobernadora lo había anticipado la semana pasada, cuando anunció también que firmaría una orden ejecutiva para declarar un estado de emergencia por la sequía y adoptar medidas especiales para atender la situación, lo que ocurrió el viernes.
“Estará comunicándose si (la reunión) va a ser durante el día de mañana (lunes), dependiendo de la agenda de la gobernadora”, se limitó a decir sobre el particular el secretario de Asuntos Públicos, Jean Peña Payano, durante una conferencia de prensa.
El alcalde de San Juan, Miguel Romero, sí fue citado y confirmó que espera salir de la reunión “con información precisa sobre la condición de Carraízo y, sobre todo, con un plan de acción claro para los municipios y las comunidades que dependen de este embalse”.
San Juan no fue mencionado, el mes pasado, como uno de los municipios en mayor riesgo de sufrir racionamiento en el servicio, pero el panorama cambió recientemente ante el bajo nivel del embalse Carraízo, que suple a abonados de la capital, Trujillo Alto y Carolina. Algunos sectores de San Juan se suplen del Superacuducto.
“San Juan necesita conocer las proyecciones de la AAA, las medidas que está tomando para proteger el abasto y los protocolos que se activarían para atender nuestras escuelas, hospitales, centros de adultos mayores y demás servicios esenciales si la situación continúa deteriorándose”, expuso Romero, en declaraciones escritas.
“Lo que esperamos mañana (lunes) es que se nos hable con claridad: si puede evitarse (el racionamiento), qué acciones concretas se tomarán; y, si existe la posibilidad de interrupciones, con cuánto tiempo se notificará, qué sectores se afectarían y qué recursos estarán disponibles para atender a nuestra gente”, agregó.
San Lorenzo, Río Grande, Comerío y Loíza confirmaron, por separado, no haber sido convocados, pese a que algunos de sus residentes ya enfrentan planes de racionamiento.
“Le escribí a mi secretaria a ver si tengo alguna convocatoria, porque yo no la tengo”, manifestó la alcaldesa de Loíza, Julia Nazario, en entrevista con El Nuevo Día. “Me interesa que se me cite porque yo tengo tres semanas ya con un racionamiento de agua, y tengo a Piñones cuatro días nuevamente sin agua”, agregó la alcaldesa del Partido Popular Democrático (PPD).
El alcalde de San Lorenzo, Jaime Alverio, tampoco fue notificado de la reunión, aunque no le preocupaba como a Nazario. “Lo que se me afectan son seis comunidades de un barrio que, cuando se afecta el Superacueducto, esas comunidades que se suplen de Juncos sí se me quedan sin agua”, detalló el alcalde novoprogresista, quien afirmó que, en los últimos días, su municipio recibió bastante lluvia.
Mientras, el alcalde de Río Grande, Ángel “Bori” González, no emitió declaraciones, aunque confirmó a este medio que no fue citado a la reunión en La Fortaleza. Una situación similar ocurrió con el alcalde de Comerío, Irvin Rivera, quien exhortó a sus ciudadanos a continuar utilizando prudentemente el agua, y recordó que el municipio mantiene un pozo hincado abierto en todo momento para que las personas puedan extraer el líquido.
Por su parte, el alcalde de Cidra, Delvis Pagán, aseguró, en una publicación, que su municipio ya cuenta con un plan de acción en caso de que se implemente un racionamiento, aunque no entró en detalles de cómo se atendería.
“El llamado es a toda la ciudadanía: ahorrar agua es la mejor herramienta para proteger nuestro embalse y retrasar medidas más restrictivas. Cada gota cuenta, y el compromiso de todos hará la diferencia”, sostuvo Pagán.
Este medio intentó comunicarse con los alcaldes de Carolina y Trujillo Alto, José Carlos Aponte Dalmau y Pedro Rodríguez, respectivamente, pero no fue posible al cierre de esta edición.
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