30 de julio de 2021 - 4:12 PM
El alcalde de Cabo Rojo, Jorge Morales Wiscovitch, confirmó que su municipio tiene actualmente 15 brotes de COVID-19, con lo que se repite el patrón de aumento en casos de coronavirus en toda la región oeste.
Ayer, el alcalde Aguada, Christian E. Cortés Feliciano, indicó que tenía 22 brotes activos en su pueblo.
Estos 15 brotes en Cabo Rojo afectan a 64 personas y tres están hospitalizadas, una de estas en condición crítica. Los primeros brotes se identificaron el 19 de julio y los últimos dos fueron reportados hoy.
Dos de las tres personas hospitalizadas contrajeron la enfermedad en una iglesia, foco de un brote de 11 personas.
“Prácticamente la mayor parte de los brotes son entre familiares y comunitarios”, dijo Morales Wicovitch a El Nuevo Día. “Hay que apretar las tuercas y en el Municipio vamos a preparar una ordenanza y una orden ejecutiva similar a la del Gobernador para que los empleados públicos que no estén vacunados no pueda trabajar en las instalaciones y estaríamos también restringiendo el horario de cierre en los comercios”.
“Definitivamente nos preocupa mucho como gobierno municipal y eso demuestra por qué mucha gente nos están llamando para hacerse la prueba y vacunarse”, agregó.
Juan Matías, epidemiólogo del Municipio de Cabo Rojo, indicó que prefería no compartir el nombre o la ubicación de la iglesia al argumentar que revelar el dato podría exponer a la comunidad religiosa a discrimen. El alcalde no pudo precisar inmediatamente si se trata de una iglesia ubicada en una zona rural o urbanizada. Sí dijo que se preparó un listado de los integrantes de la comunidad religiosa y se comunicaron con todos para que se hagan las pruebas.
“Gracias a Dios, hay una vigilancia activa y se ha reportado a nivel central (del Departamento de Salud) para que intervengan de forma proactiva, dijo Matías. “Quisiéramos mantener la información de forma general. Cuando comenzó la pandemia reportábamos una gráfica con la positividad por sectores y se usó la información para discriminar y actuar de forma no compativa”, sostuvo.
Solamente en la iglesia hay 11 personas contagiadas, todos tienen más de 49 años y apenas dos están vacunadas contra el COVID-19. Matías indicó que el 90% de los 64 contagiados como resultado de los 15 brotes no están vacunados.
Una de las zonas más afectadas por los brotes es la zona que comprende el barrio Pueblo, Monte Grande y Llanos Tuna, con cuatro.
Según datos del Departamento de Salud, Cabo Rojo ha reportado 65 casos positivos a COVID-19. El 62% de los caborrojeños tienen al menos una dosis de la vacuna y el 56% tiene la dosis completada.
La tasa de positividad alcanza el 14.48%.
Morales Wiscovitch indicó Matías, encabeza el equipo de rastreo. Se realizan pruebas los lunes y los jueves y todos los días tres brigadas salen a la calle a vacunar junto a una enfermera y personal de la Guardia Nacional.
“El miércoles estuvimos vacunando en la comunidad Puerto Real casa por casa y ayer en la antigua escuela Jabez Lamar Monroe Curry”, indicó el alcaldes al explicar que, entre ambas jornadas, se vacunaron entre 40 y 50 personas. Según dijo, ha percibido un aumento en el interés de la población en vacunarse desde que el gobernador Pedro Pierluisi anunció la firma de una orden ejecutiva en que indica que todo empleado público tiene que vacunarse para poder trabajar de manera presencial.
Solo cinco empleados municipales en Cabo Rojo restan por vacunarse luego de que ayer dos iniciaran el proceso.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: