

1 de agosto de 2026 - 1:30 PM

Los bomberos lograron contener el sábado un enorme incendio forestal en el suroeste de Francia, lo que permitió que unas 198,000 personas regresaran a casa tras la que pudo haber sido la mayor evacuación en tiempos de paz en el país, aunque nuevos fuegos obligaron a miles a abandonar sus hogares en otras partes de Francia y Grecia.
En la región mediterránea de Var, un incendio que se creía que había dejado de avanzar se propagó a toda velocidad y arrasó 10 kilómetros cuadrados (4 millas cuadradas) en seis horas el viernes, “más rápido que un caballo al galope”, indicó la prefectura.
Los movimientos opuestos —las vueltas masivas en la región francesa de Gironda, los nuevos desplazamientos en Var y las evacuaciones en barco desde un balneario griego— subrayaron lo rápido que pueden revertirse días de avances en las labores de extinción.
En su punto álgido, el fuego obligó, tan solo en Francia y en España, a unas 330,000 personas a abandonar viviendas y lugares de vacaciones, poniendo al límite a bomberos, aeronaves y servicios de emergencia en crisis simultáneas.
Europa es el continente que más rápido se calienta en la Tierra, con un aumento de las temperaturas de más del doble del promedio mundial desde la década de 1980, según el servicio climático Copernicus de la Unión Europea. Las olas de calor y las sequías prolongadas resecan la vegetación, lo que permite que el fuego avance más rápido y arda con mayor intensidad.
El incendio de Gironda ha quemado 420 kilómetros cuadrados (162 millas cuadradas) de bosque de pinos al oeste de Burdeos, un área que tiene cuatro veces el tamaño de la capital, París.
Los bomberos dijeron que el sábado seguía contenido dentro de ese perímetro. Pero no se ha declarado “fijado” —el punto en el que los equipos determinan que ya no avanza— y persistían sectores activos y focos calientes ocultos.
Varias comunidades de la prefectura siguen en gran medida vacías. Las autoridades mantuvieron la acomodada y boscosa península de Cap Ferret mayormente desalojada debido a un foco que podría reactivarse, amenazar el limitado acceso por carretera y dejar atrapadas a las personas autorizadas a regresar.
“Hoy, el incendio todavía no está fijado. Está contenido”, dijo a reporteros el teniente coronel Eric Pitault.
Los equipos realizaron quemas tácticas durante la noche, consumiendo deliberadamente vegetación por delante de los sectores activos. Aun así, se enfrentaban a unos 240 kilómetros (149 millas) de frentes donde el calor puede permanecer enterrado bajo tierra y volver a estallar.
El impacto del incendio se extendió más allá de la población y las propiedades. Allain Bougrain-Dubourg, presidente de la Liga para la Protección de las Aves de Francia, dijo en declaraciones a la emisora de radio RMC que los animales afectados ya se contaban por millones.
En Var, las líneas defensivas alrededor del incendio de Gros Bessillon resistieron durante la noche y no se quemó más terreno adicional, dijo el prefecto de Var, Simon Babre, a medios franceses el sábado.
Pero el incendio continuaba activo. Unas 2,500 personas seguían sin poder regresar a casa y 1,300 bomberos estaban desplegados.
El repentino regreso del incendio “desafía toda comprensión”, dijo Babre.
Veinte departamentos franceses estaban bajo una alerta naranja por calor el sábado, principalmente en el este y el sureste del país. Se esperaban temperaturas de 35º a 39º Celsius (95º a 102º Fahrenheit) alrededor del Mediterráneo, y ocho departamentos enfrentaban riesgo alto de incendios forestales.
En Grecia, cientos de bomberos luchaban el sábado para proteger Porto Germeno, un popular balneario en el golfo de Corinto, mientras los vientos huracanados empujaban las llamas por la zona costera al oeste de Atenas.
El incendio se declaró el viernes cerca de la aldea vecina de Agios Vasileios. Unas 300 personas fueron evacuadas por mar, y las autoridades emitieron varias órdenes adicionales de evacuación el sábado.
Llamas enormes devoraron el espeso bosque de pinos alrededor de Porto Germeno al tiempo que el humo tapaba el sol.
“Un bosque prístino, un paraíso, fue entregado a las manos del fuego”, lamentó Minas Tzortzanis, un agricultor de 60 años y residente local. “No hay palabras para explicar lo que ha pasado. Destrucción. Destrucción total”.
Tzortzanis agregó que viviendas, árboles y animales del bosque habían sido destruidos.
Theodore Giannaros, meteorólogo especializado en incendios forestales del Observatorio Nacional de Atenas, estimó que había entre 40 y 50 kilómetros cuadrados (15 a 19 millas cuadradas) afectados, aunque las autoridades no ofrecieron un dato oficial de superficie quemada.
Casi 500 bomberos, incluidos equipos de Francia y Rumania estacionados temporalmente en Grecia, contaban con el apoyo de 19 aeronaves y 11 helicópteros. Las autoridades locales dijeron que varias viviendas habían sido arrasadas por las llamas, pero no había aún un conteo completo.
Nuevos incendios se declararon en otras partes de Grecia el sábado. Un fuego al este de Nafpaktos motivó alertas de evacuación para al menos cuatro aldeas.
“Los vientos muy fuertes a huracanados siguen creando condiciones excepcionalmente difíciles”, aseveró el ministro de Crisis Climática y Protección Civil, Evangelelos Tournas. Indicó que la turbulencia extrema estaba impidiendo que algunas aeronaves recogieran agua o se acercaran lo suficiente a los incendios como para realizar descargas.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: