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El congresista Frank Pallone aseguró que para septiembre buscará una solución al problema de Medicaid en Puerto Rico. (AP)

Washington - El responsable del programa Medicaid en la Cámara de Representantes federal aspira a lograr en septiembre por lo menos una solución temporera que evite el precipicio fiscal de $1,200 millones anuales al que se puede enfrentar el sistema de salud de Puerto Rico en 2020, debido al agotamiento de las asignaciones no permanentes de Medicaid.

El congresista demócrata Frank Pallone (Nueva Jersey), presidente del Comité de Energía y Comercio, indicó ayer que espera convocar “durante el próximo mes” a una audiencia sobre el colapso fiscal que causará el fin de los asignaciones especiales recientes del programa Medicaid.

El tema fue discutido en una audiencia del Comité de Recursos Naturales el pasado 23 de mayo. Pero, la jurisdicción sobre el programa Medicaid está en manos del congresista Pallone y su Comité de Energía y Comercio.

De acuerdo con la directora ejecutiva de la Administración de Seguros de Salud (ASES), Ángeles Ávila, los $4,800 millones de Medicaid asignados para mitigar la emergencia que causó en Puerto Rico el huracán María expiran en septiembre, y al terminar el año se acabarán los $586 millones remanentes de la ley conocida como Obamacare.

Para entonces, el plan de salud del gobierno de Puerto Rico, conocido como Vital, dependerá -en términos de asignaciones federales- de leyes permanentes que proveen fondos de Medicaid (unos $375 millones); por medio del plan de salud infantil CHIP, $170 millones; y el programa Enhanced Allotment Plan, que cubre servicios para Medicare Platino ($25 millones).

Ávila estima que a más tardar a principios de abril, el déficit del programa será de unos $1,200 millones anuales.

“Queremos tener algo aprobado (para septiembre). Quisiera tener una solución a largo plazo, pero inicialmente queremos estar seguros de que no se quedan sin dinero”, dijo Pallone a El Nuevo Día, tras una audiencia de su subcomité de Salud sobre la necesidad de “invertir en la salud de Estados Unidos”.

Cualquier medida que impulse la mayoría demócrata en la Cámara baja requerirá consenso en el Senado, controlado por los republicanos, 53 a 47.

Cuando se le planteó si la opción temporera sería llenar el hueco de $1,200 millones que quedaría en el plan Vital del gobierno de Puerto Rico, Pallone sostuvo que preferiría una cantidad mayor.

Aunquereconoce que hay proyectos de ley que impulsan un mejor acceso de Puerto Rico y los demás territorios a Medicaid, Pallone expresó además preocupación en cuanto a la capacidad que el gobierno puertorriqueño tendrá para parear un incremento significativo en los fondos de ese programa.

Bajo la ley actual, Puerto Rico está obligado a proveer el 45% del costo de cualquier servicio médico que utiliza fondos de Medicaid. Pero, una de las medidas que se han propuesto ha perseguido elevar a 83% la aportación federal a los servicios de salud que utilizan fondos de Medicaid.

“Hay varias posibilidades sobre la mesa, pero por ahora, tenemos que asegurarnos de hacer algo a corto plazo”, sostuvo Pallone, quien fue uno de los que participaron hace dos semanas de una reunión con el liderato demócrata del Congreso sobre la agenda pendiente en torno a Puerto Rico, convocada por la congresista boricua Nydia Velázquez (Nueva York) y la coalición Power4PuertoRico.


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