

6 de mayo de 2026 - 9:40 AM


Aibonito - El Ministerio Público no descarta acudir al Tribunal de Apelaciones en medio de la controversia por la alegación de inimputabilidad de la defensa en el caso contra Anthonieska Avilés Cabrera, acusada por el crimen de Gabriela Nicole Pratts Rosario, de 16 años.
La posibilidad surge luego de que el juez Juan Reyes Colón, del Tribunal de Aibonito, diera un término de 10 días al Ministerio Público para notificar a la representación legal de la acusada qué prueba o peritos utilizarán para refutar la alegación de inimputabilidad.
A su llegada al Centro Judicial, la fiscal Myriam Nieves Vera indicó este miércoles que la posibilidad de acudir al Apelativo se discutirá con la Oficina del Procurador General. Esta entidad representa al Estado ante los tribunales apelativos de Puerto Rico y Estados Unidos.
“Lo vamos a discutir con el procurador general (Omar Andino Figueroa) y lo vamos a determinar con el procurador, si vamos a cumplir con la orden del tribunal (o si acudiremos al Apelativo). Eso es parte lo que estamos haciendo y tomaremos la decisión cuando sea prudente”, dijo Nieves Vera a los periodistas.
La fiscal explicó que las Reglas de Procedimiento Criminal disponen que tanto el Ministerio Público y la defensa deben anunciar mediante moción cuál sería la prueba que utilizarán para refutar la alegación de inimputabilidad, incluyendo peritos en el tema.
No obstante, el Ministerio Público había sostenido ante el Tribunal que, para presentar prueba de refutación en materia de inimputabilidad, la acusada “debe aceptar la comisión de los hechos del delito como parte de sus alegaciones”, algo que fue objetado por la defensa.
“Somos del criterio, que tanto las causas de exclusión de responsabilidad y la inimputabilidad tendrían consecuencias jurídicas similares, pero son distinguibles en cuanto a su acepción y tratamiento. Incluso; ante cualquiera de las dos alternativas (exclusión de responsabilidad o alegación de inimputabilidad), le corresponde al Ministerio Público presentar la evidencia en contra del acusado para probar su caso más allá de duda razonable”, indicó el juez en su resolución.
“Por su parte, la defensa de la acusada en el caso de epígrafe deberá presentar prueba que demuestre la alegación de inimputabilidad. Por cuanto, se determina sin lugar a la ‘Reconsideración de Resolución del 30 de abril de 2026 relacionado a petición de defensa afirmativa de inimputabilidad presentada por el Ministerio Público’”, concluyó el togado.
Reyes Colón otorgó 10 días al Ministerio Público para cumplir con la Regla 74 de Procedimiento Criminal, que dispone que, ante una alegación de incapacidad mental, la Fiscalía debe someter el nombre y dirección de los testigos o documentos que se propone utilizar para refutar la defensa en esta etapa procesal.
Tanto Avilés Cabrera como su madre, Elvia Cabrera Rivera, enfrentan dos cargos: el primero por violación al Artículo 93 del Código Penal, de asesinato en primer grado, y el segundo por infracción al Artículo 6.06 de la Ley de Armas, de uso y/o portación de arma blanca.
Actualmente, ambas acusadas enfrentan procesos separados por los mismos hechos. Por un lado, el juicio por jurado contra Cabrera Rivera ya comenzó, pero el de Avilés Cabrera fue pospuesto, ya que todavía no ha concluido la etapa de descubrimiento de prueba.
La defensa y la Fiscalía en el caso de Avilés Cabrera se reunirán el próximo martes, 12 de mayo para culminar con la etapa de descubrimiento de prueba. Mientras tanto, la próxima vista de estatus contra Avilés Cabrera quedó pautada para el martes, 18 de mayo.
El caso se remonta a la noche del domingo, 10 de agosto de 2025, cuando ocurrieron varias peleas en el desvío Roberto Colón, cerca de la plaza pública de Aibonito, donde se celebró el “Gran Cierre de Verano Municipal”, que contó con música y hasta artesanos.
Según la teoría del Ministerio Público, Cabrera Rivera y su hija —quien estudiaba en la misma escuela que la víctima, la Bonifacio Sánchez Jiménez— habrían actuado en “concierto y común acuerdo” para dar muerte a la adolescente, utilizando un arma blanca.
“La señora acusada sacó de su cartera un objeto punzante, un arma cortante, un arma blanca, algo con lo que tú puedes apuñalar a alguien y quitarle la vida. Se lo dio a su hija, Anthonieska Avilés, y con eso, Anthonieska Avilés apuñaló a la joven Gabriela (unas) 11 veces, quitándole la vida”, narró la fiscal Myriam Nieves Vera.
En su informe inicial, la también fiscal de distrito de Aguadilla afirmó que la muerte Pratts Rosario “no fue un accidente”, sino que ocurrió por “voluntad” de la acusada, quien le entregó un “cuchillo” a su hija para que cometiera “ese acto tan brutal: apuñalar”.
Según la agente Adriana Guzmán Cardenales, quien fungía como retén en el cuartel de Aibonito, una mujer llamó a eso de las 12:02 a.m. del lunes, 11 de agosto de 2025 —madrugada en la que murió Pratts Rosario— para alertar sobre una “discusión en el desvío”.
Tras la llamada, se le notificó al agente Alfredo Fortier Soto, quien fue informado de que una persona había resultado herida en el desvío, por lo que a las 12:40 a.m. llegó al Hospital Menonita. Allí, entró a la sala de emergencias y entrevistó a la doctora Carla Mercado.
Como parte de esa primera entrevista, Fortier Soto explicó que la doctora le confirmó que la “menor” murió a las 12:35 a.m., un dato que escribió en sus notas, junto al nombre de la madre de la víctima, dirección residencial, número de teléfono, entre otros datos.
El oficial indicó que Mercado le explicó también que la menor presentaba ocho heridas. La cifra no coincide con la ofrecida por el patólogo Javier Gustavo Serrano, cuya autopsia concluyó que la víctima tenía 11 heridas, siendo la más letal la que le perforó el corazón.
Durante la madrugada de los hechos, Fortier Soto también entrevistó a Chrisangel González Rodríguez, de 16 años, quien recibía asistencia médica en el Hospital Menonita tras resultar herido con un arma blanca durante el incidente ocurrido en el desvío.
Según el agente, González Rodríguez, amigo de Pratts Rosario, senaló a “Anthonieska” como la persona que agredió a la víctima. “Explicó también que Gabriela estaba defendiendo a su hermana”, contó al referirse a lo que le habría expresado el joven testigo.
El menor, además, habría declarado al agente que, cuando la víctima cayó al piso en el desvío, recibió patadas de Antiani Cabrera, hija de la acusada, y que también había otra persona en el lugar: Gabriela Figueroa, apodada “Gaba” y amiga de Anthonieska.
Figueroa declaró en la vista preliminar que Avilés Cabrera le confesó que apuñaló a la víctima. Añadió que su amiga estaba llena de sangre y que, horas después del crimen, durante un intercambio de mensajes en TikTok, le escribió: “Tú vas a hacer lo que mami te diga”.
La escena del crimen fue custodiada por el agente Héctor Luis Garriga Matos, quien se trasladó al desvío por órdenes de su supervisor. Allí, colocó una patrulla rotulada marca Dodge Durango del 2020 y varios conos rojos para impedir el paso.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: