17 de julio de 2026 - 11:21 AM

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Aibonito - En un desgarrador testimonio, la prima de Gabriela Nicole Pratts Rosario, de 16 años, asesinada el domingo 10 de agosto de 2025, relató el momento en que “Lela”, como la llamaban de cariño, cerró los ojos por última vez en el desvío Roberto Colón, en Aibonito, mientras ella le rogaba que se levantara.
En el vigésimo día del juicio por jurado contra Elvia Cabrera Rivera, celebrado en la Sala 1 del Tribunal de Aibonito ante el juez Luis S. Barreto Altieri, la menor J.N.R.S. testificó que presenció cuando Anthonieska Avilés Cabrera presuntamente apuñaló a la víctima y que, luego, su madre recogió un objeto del suelo.
Al inicio de su declaración, durante el interrogatorio de la fiscal Myriam Nieves Vera, la testigo, de 16 años, quien en varias ocasiones no pudo contener las lágrimas y habló con un tono de voz que por momentos apenas era audible, describió como “muy buena” y “muy especial” la relación que mantenía con su prima.
Entrando a la noche del crimen, narró que acudió al desvío junto a un grupo de amistades para asistir al Gran Cierre de Verano Municipal. Como otros testimonios, J.N.R.S. explicó que, en algún momento, pretendían comer en un establecimiento cercano, pero al encontrarlo cerrado regresaron al área del desvío.
Fue entonces cuando escuchó a Lismary Torres, hermana de la víctima, hablando por teléfono. Recordó que la conversación subió de tono y que Lismary gritó una expresión ofensiva. Acto seguido, Faviola Avilés, hermana de Anthonieska, tomó el teléfono y retó a esa persona que estaba en la llamada a acudir al lugar.
Poco después, declaró, Gabriela Nicole llamó a su tía Lisandra Rosario Berríos, quien posteriormente bajó de El Maestro Liquor Store. “La observé porque me bajé del carro”, narró la testigo #20 del Ministerio Público, quien continuó su relato explicando cómo, poco a poco, los ánimos comenzaron a caldearse.
“Llega Miriathny (Avilés Rodríguez, medio hermana de Anthonieska) y empieza a pelear con Faviola. Estaban discutiendo y Miriathny como que le dio a Faviola. Ellas parece que se empezaron a dar. Yeddiel empieza a decir: ‘Wow, wow, wow, ustedes son hermanas’. Después de eso, Yeddiel dice: ‘vamos a darles un break para que hablen ellas dos solas’”, recordó la joven.
En medio de la situación, llegaron al desvío la acusada, acompañada de sus hijas Anthonieska y Anthiany Avilés Cabrera; Gabriela “Gaba” Figueroa Arroyo, mejor amiga de Anthonieska; y otras mujeres cuyos nombres la testigo dijo desconocer, aunque aseguró bajo juramento que todas eran mayores de edad.
“Llegaron hacia donde estábamos nosotras. Estaban molestas. Se les notaba en la cara y en la actitud. Antho dijo (algo). Anthiany le metió un puño a Lismary. Entonces, Lismary como que se cayó porque es más chiquita y Anthiany es más grande. (Luego) Titi se metió a defenderla porque se le echaron encima”, dijo.
“Titi le estaba dando a Gaba y le comenzaron a dar a titi también. Yo estaba con Lela (Gabriela Nicole) por las barandas (del desvío). Lela comienza a decir: ‘Suéltenla, suéltenla’, y en ese momento Antho se le echa encima. Como que se acercó a ella y la agarró por el pelo. Le comenzó a dar y la tenía mirando para abajo. Entonces, veo que Gaba viene. Yo jalé a Antho por el pinche clarito que ella tenía en la cabeza”, abundó.
Ante unas objeciones levantadas por el equipo legal de la acusada, el togado determinó activar la Regla 109 de Evidencia, por lo que el jurado fue retirado de la sala mientras se discutía la admisibilidad de esa parte del testimonio, así como otras declaraciones mucho más contundentes que posteriormente haría J.N.R.S.
“Después de eso, alguien vino y me agarró a mí por el pelo y me dio por la cabeza. Yandriel me coje por la cintura y logra que yo suelte a Antho. Veo que Antho y Lela estaban mirando para abajo agarradas por el pelo caminando hacia donde le estaban dando a titi y a Lismary por el pasto”, afirmó la adolescente.
“No sé cómo decirlo. La tenían mirando para abajo. Lela estaba intentando levantar la cabeza para salirse. Perdí a Lela de vista. Yandriel me estaba diciendo que me tranquilizara. Luego, me voy por el carro de Yandriel y veo a Lela tirada en forma de feto en el piso tratando de cubrirse con los brazos y Antho estaba arrodillada, como en la zona de las piernas”, aseveró la testigo.
Entonces, el testimonio dio un giro conmovedor. La joven, quien tenía 15 años al momento de los hechos, relató cómo su prima cerró los ojos mientras ella y otras personas le suplicaban desesperadamente que se levantara, aunque la víctima permanecía completamente inmóvil sobre el suelo.
“Veo (a Antho) que estaba dando como puños. Estaba haciendo unos movimientos de afuera hacia el cuerpo de Lela. Vi a Elvia, que estaba cerca, y titi dice: ‘¿Quién le está dando a mi hija? ¿Quién le está dando a mi hija?’. Y Elvia se va para donde está titi. Y Antho se paró y retrocedió para el medio de la carretera. Yo voy para donde Lela y Lela tenía el traje hasta la cintura. No se le veía el ombligo. Y le empiezo a decir: ‘Lela, levántate, Lela, levántate, por favor’, y en ese momento cerró como los ojos”, comentó.
Tras el fuerte testimonio, el togado decretó un receso. La testigo lucía descompensada y pidió agua. Casualmente, tras detenerse por un momento los trabajos en la sala, se fue por instantes el servicio de energía eléctrica, quedando a oscuras. En ese momento, el reloj marcaba justo las 9:41 a.m.
Entonces, la declaración reanudó y la testigo expresó: “Lela tenía el traje hasta la cintura. No se le veía el ombligo. Tenía los panties claritos y estaban manchados de sangre. Me percato que Lela tenía dos rotos en la cadera, entre la cadera y la nalga”.
“Me quedé en shock y comienzo a tocar a Lela y veo que tiene el traje desgarrado como por el pecho. Le intento meter mi pierna para tratar de levantarla porque quería que se levantara, pero no se levantaba. Y le veo dos rotos (más) en el pecho y la vuelvo a poner en el piso. Viene Paola (Carpena, mejor amiga de la hermana de la víctima) desorientá y le dice: ‘Lela, levántate, por favor’. Después, Dylan gritó: ‘Lela, puñ#$@’. Ahí todo el mundo reaccionó y fueron para donde Lela", dijo.
J.N.R.S. recordó cómo varios de sus amigos cargaron a la víctima, quien “estaba bien pesada de las piernas”. “La montaron en el carro. Yandriel me dice que recogiera las cosas: unas chancletas de Paola, color marrón, que estaban tiradas en la grama. Ahí vi que Elvia coge con una mano su cartera (marca) Coach grande y con la otra coge un objeto del suelo como intentándolo ocultar porque vi el movimiento. Era finito por como lo cogió (el objeto). Yo estaba a tres pies", mencionó la menor a preguntas de la fiscal.
“Elvia me mira y me dijo: ‘tú no viste na’. Yo le digo: ‘vete pa’l carajo’ porque estaba molesta por todo lo que había pasado”, agregó la testigo, quien entonces procedió a revisar la declaración jurada que rindió ante las autoridades y añadió que la acusada le dijo dicha expresión en un tono desafiante y fuerte.
Como parte de la controversia sobre la admisibilidad de esa expresión que la testigo alega dijo la acusada, el licenciado Yancarlos Maysonet Hernández se opuso a que se admitieran. Expuso, entre otras cosas, que las declaraciones eran totalmente sorpresivas para la defensa, ya que no estaba en la prueba entregada como parte del descubrimiento.
Por su parte, la fiscal objetó los planteamientos de la defensa y pidió que se admitiera. Ante lo expuesto por las partes, el tribunal decretó un receso. Al regreso, el togado expuso las razones por las cuales el tribunal iba a permitir esta parte del testimonio, que posteriormente fue escuchado por el jurado.
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