


Mucho ha descendido el nivel intelectual y la seriedad en la discusión del problema colonial de Puerto Rico desde aquel septiembre de 1898, cuando Eugenio María de Hostos clamaba por un plebiscito para decidir el futuro político del territorio, y cuando al año siguiente visitaba, junto a Henna y Zeno Gandía, al presidente McKinley, para exigirle una gestión afirmativa con el mismo fin descolonizador. A la reacción del presidente, instándoles a regresar a Puerto Rico, lograr un acuerdo de consenso y volver a Washington con su propuesta, no bajaron ellos al juego infantil con un tema de tan vital importancia para el futuro de la isla.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: