


Como abogado venezolano y puertorriqueño y también hijo, sobrino y amigo de presos y perseguidos políticos, no me resisto a hacer algunas consideraciones jurídicas sobre el estado de la situación en Venezuela. El debate público internacional parece haber encontrado un cauce sorprendentemente estrecho para analizar la realidad: discutir si Donald Trump tiene o no base legal para intervenir. Columnas y comunicados giran alrededor de tratados, competencias y límites del derecho internacional. Mientras tanto, el problema esencial —el sufrimiento real de millones de venezolanos y la impunidad de un gobierno criminal— queda desplazado como algo secundario.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: