¡Como si no bastara con la gente posesiva, en la lengua también tenemos adjetivos posesivos que se las traen! Estos granujas expresan posesión o pertenencia en relación a las personas gramaticales (no se alarme que se las refresco: en singular, 1ra. yo, 2da. tú, 3ra. él, ella, y por ahí siguen...). Entonces, para la primera persona tenemos mi, y para la segunda tenemos tu o su. Voy rapidito con el ejemplo; no se me raje, que esto se pone bien güeno. Si yo digo: “Esta es mi esquinita”, ese mi es el adjetivo posesivo de la primera persona YO (la esquinita es mía y solo mía). Si, en cambio, digo: “Este es su Bocadillo”, ese “su” es el adjetivo posesivo de la segunda persona “USTED”. Hasta aquí, todos gozando. ¿Qué pasa? Que la segunda persona es USTED, y también TU, que no es lo mismo ni se escribe igual, con dos adjetivos posesivos posibles: su y tu ¿verdad? Bien, pues es aquí donde chocamos de frente con la ambigüedad porque “su” posee significados múltiples. La frase Su Bocadillo... puede referirse al Bocadillo de él, de ella, o de usted. ¿No me cree? Mire este dialoguito entre una esposa atribulada y el doctor:
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LOS POSESIVOS
¡Como si no bastara con la gente posesiva, en la lengua también tenemos adjetivos posesivos que se las traen!
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