

2 de junio de 2026 - 11:10 PM


Los seis atletas que recibieron la aprobación de World Athletics para representar a Puerto Rico comparten un vínculo familiar con la isla: cuatro son hijos de puertorriqueños y dos tienen abuelos nacidos en el país.
Así lo informó Carlos Guzmán, director atlético de la Federación de Atletismo de Puerto Rico (Fapur), quien explicó que la federación recibe regularmente solicitudes de atletas interesados en competir por la isla y defendió la elegibilidad de los seis deportistas. También catalogó como “discriminatorias” algunas de las críticas surgidas tras el anuncio.
La Fapur anunció el jueves que los nuevos integrantes del programa nacional son Zackery Dean Washington, en salto de longitud; British Romeo Wilkerson y LeBron Arman Bessick, en los 400 metros; Paul Anthony Stafford y Brendan Gered Fraser, en los 5,000 metros; y Nico Florencio Morales, en salto con pértiga.
Del grupo, Stafford y Fraser vienen de competir este fin de semana en el Campeonato Iberoamericano de Atletismo celebrado en Lima, Perú. Stafford finalizó octavo en su prueba con tiempo de 14:22.23, mientras que Fraser ocupó la posición 14 al detener el cronómetro en 15:06.40.
Las actuaciones de ambos corredores han generado cuestionamientos entre algunos sectores, críticas que Guzmán rechazó de lleno.
“Yo creo que es discriminación”, sostuvo al referirse a los señalamientos.
Guzmán defendió el vínculo de los atletas de la diáspora con Puerto Rico y destacó el peso que la comunidad puertorriqueña tiene fuera de la isla.
“La comunidad puertorriqueña es extensa. Juegan un rol importante en la economía del país y hasta en la política. Después del huracán María tuvieron un papel fundamental”, expresó.
Según Guzmán, la identidad puertorriqueña trasciende el lugar de residencia. Argumentó que millones de personas continúan identificándose como puertorriqueñas aunque vivan fuera de la isla, muchas de ellas tras emigrar por razones económicas, sociales o políticas.
“Yo creo que es un derecho que esas personas vivan su puertorriqueñidad de la mejor manera, aunque no hablen español y hablen inglés, aunque no sean católicos, sean protestantes, sean musulmanes...”.
“Tener un discurso tan limitado en pleno siglo 21 y especialmente con una comunidad que creo que tarde o temprano van a decidir nuestro futuro es complicado”, argumentó.
Guzmán explicó que la elegibilidad de estos atletas responde a disposiciones aprobadas por el Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur) y reconocidas por las federaciones internacionales, que permiten representar a la isla a deportistas con vínculos familiares directos de hasta una segunda generación, es decir, padres o abuelos puertorriqueños.
Para ello, los atletas deben demostrar documentalmente su relación consanguínea mediante certificados de nacimiento, pasaportes y otros documentos oficiales, además de evidenciar su intención de competir por Puerto Rico.
Si el deportista no ha representado previamente a otro país, el proceso suele ser más sencillo; de lo contrario, debe completarse un trámite de transferencia de ciudadanía deportiva que requiere la aprobación de la federación internacional correspondiente.
Uno de los casos más conocidos sobre este particular es el de la doble medallista olímpica Jasmine Camacho-Quinn, quien al enterarse de que podía representar a Puerto Rico debido a que su madre es puertorriqueña, le pidió a su entonces entrenador, Edrick Floréal, que la ayudara a establecer contacto con las autoridades deportivas de la isla.
Floréal, que dirigía el programa de atletismo de la Universidad de Kentucky, institución donde estudiaba Camacho-Quinn, se comunicó mediante correo electrónico con el veterano entrenador y dirigente atlético Víctor López para compartirle información sobre la vallista.
López, a su vez, remitió el mensaje a Jaime Lamboy, entonces director del Departamento de Alto Rendimiento del Copur, quien inició las gestiones para que World Athletics —conocida en ese momento como la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés)— reconociera a Camacho-Quinn como atleta elegible para competir por Puerto Rico.
El proceso tomó aproximadamente dos meses y culminó el 29 de junio de 2016, cuando la IAAF le otorgó oficialmente la nacionalidad deportiva puertorriqueña.
“Legalmente nosotros tenemos que facilitar eso (el proceso de afiliación). Yo soy un funcionario, no puedo determinar de antemano si es puertorriqueño o no. Si es buen atleta o no. Yo tengo que proveer un servicio de afiliación a la federación”, sentenció.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: