

23 de abril de 2026 - 5:06 PM


El apoderado de las Criollas de Caguas en la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF), Francisco “Furiel” Ramos, abordó tanto el aspecto deportivo de la eliminación de su equipo en semifinales ante las Leonas de Ponce, como la controversia administrativa que rodeó la serie.
Las Criollas, campeonas defensoras, quedaron eliminadas el miércoles en la semifinal B, una serie que también tuvo como coprotagonista una disputa administrativa.
Pedieron en tres parciales en el séptimo y decisivo juego de la serie en el Coliseo Roger Mendoza. Fue un contundente 3-0, luego de que Caguas dominara 22-19 en el primer set y no pudiera anotar un punto más en ese parcial.
Sobre la eliminación ante las Leonas —un equipo que hasta las semifinales tenía marca de 0-6 frente a Caguas— Ramos felicitó al conjunto ponceño, al que incluso auspicia a través de su concesionario de autos en Ponce.
“Felicito a las Leonas. Me ganaron en la cancha”, dijo Ramos. “No tengo rencor... no estoy mordido ni nada. No tengo excusas. Me ganaron. Se gana y se pierde”.
Ponce también había tomado ventaja emocional en el sexto partido, que ganó 3-0 con marcadores extendidos en cada set, salvando puntos de set de Caguas en todos los parciales.
Las Leonas terminaron ganando los últimos seis parciales de la serie.
Sobre la temporada, Ramos indicó que no logró confeccionar un equipo con refuerzos que brindaran estabilidad al conjunto dirigido por Juan Carlos Núñez.
“Tuvimos una falta de jugadoras que nos afectó. No había jugadoras (en el mercado)”, dijo Ramos.
Caguas jugó para marca de 10-10 en la temporada regular.
En cuanto a la controversia administrativa, Ramos defendió su postura al asegurar que actuó con verticalidad.
Aunque es auspiciador de las Leonas, explicó que protestó sus victorias amparado en el reglamento y en precedentes de casos similares que sí fueron sancionados.
Dijo que no actuó de mala fe, sino con la verdad.
“No tengo nada en contra de Ponce. Soy auspiciador de las Leonas. Lo que estábamos buscando era que se le aplicara la regla que se le aplica a todo el mundo. Por menos que eso, a Marcos Martínez (actual apoderado de las Cangrejeras), le quitaron victorias cuando estaba con el equipo de Ponce. ¿Por qué se le aplica la regla a unos y a otros no?“, cuestionó.
La gerencia de las Leonas incurrió en un error al someter los acuerdos económicos de sus jugadoras sin la debida notarización. El apoderado Kenneth Rivera aceptó la responsabilidad.
La Federación Puertorriqueña de Voleibol multó a la gerencia de las Leonas por $25,250, aunque luego se la redujo a $750 tras una apelación.
Ramos solicitaba, en base a reglamento, que le confiscaran las victorias a Ponce.
El apoderado indicó que pudo haber llevado el caso ante el Tribunal Apelativo y de Arbitraje Deportivo (TAAD) del Comité Olímpico de Puerto Rico, pero optó por no hacerlo para evitar afectar el torneo.
“El reglamento me daba la razón”, dijo Ramos, quien contrató como abogado en su protesta al exdirector de torneo del Voleibol Superior, Carlos Villa. “Pero no quise ir al TAAD por el bien del voleibol”.
Previo a presentar la protesta, Ramos señaló que no recibió respuesta del director del torneo, Rafael “Picky” Servera, tras solicitar los contratos notarizados.
De haberse extendido la controversia al TAAD, el calendario de la postemporada se habría visto comprometido. Los equipos tienen hasta el 3 de mayo los derechos sobre sus jugadoras refuerzos, fecha en que expiran sus permisos de participación.
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