

18 de septiembre de 2026 - 9:37 PM

Actualizado el 18 de septiembre de 2026 - 9:38 PM

El agente federal de inmigración acusado de disparar a un hombre venezolano durante una operación de control migratorio que sacudió Minneapolis a principios de este año compareció brevemente este jueves ante un juez de Minnesota, luego de meses de disputas legales y políticas sobre si sería trasladado desde Texas para responder a los cargos estatales.
Christian Castro, agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés), permaneció esposado y vestido con un mono anaranjado dentro de una cabina acristalada en la sala del tribunal de la cárcel de Minneapolis. No habló durante la vista.
El viernes enfrentará otra comparecencia en un tribunal federal por cargos relacionados con declaraciones falsas que, según los fiscales, hizo a los investigadores sobre el tiroteo ocurrido en enero.
El juez Paul Scoggin fijó la fianza en $400,000, o $200,000 si Castro acepta una serie de condiciones. Entre ellas, deberá firmar una renuncia en la que se comprometa a no oponerse a su extradición a Minnesota si abandona el estado mientras está en libertad bajo fianza.
Castro, de 52 años, presentó la renuncia durante la vista, pero a última hora del jueves todavía figuraba como recluso en la cárcel del condado.
Fue detenido el miércoles en el centro de Minneapolis por agentes de la Oficina de Investigación Criminal de Minnesota. Enfrenta cargos estatales por agresión y por denunciar falsamente un delito en relación con el tiroteo de Julio César Sosa-Celis.
El abogado de Castro, Daniel Gerdts, no quiso hacer declaraciones después de la vista.
Tanto en el proceso federal como en el estatal, los fiscales sostienen que Castro disparó a Sosa-Celis, de 24 años, en una pierna mientras disparaba a través de la puerta principal de una vivienda de Minneapolis.
También alegan que Castro declaró falsamente que había sido atacado con el mango de una escoba y una pala para nieve antes de disparar su arma.
La fiscalía de Minnesota presentó los cargos en mayo, pero sus intentos de trasladar a Castro desde Texas, su estado natal, fracasaron.
Castro había sido detenido en Texas y, posteriormente, se presentó por su cuenta en Minnesota para responder a los cargos federales incluidos en una acusación formal anunciada a principios de este mes.
“Castro se inventó una historia para justificar que disparara a través de la puerta principal de una casa en la que había varias personas”, declaró a periodistas la fiscal del condado de Hennepin, Mary Moriarty, quien está a cargo del caso estatal.
“Su comparecencia de hoy en una sala del tribunal del condado de Hennepin supone un paso fundamental en nuestros esfuerzos por hacerle rendir cuentas por ese tiroteo”, añadió.
La vista del viernes, que se celebrará en el Tribunal Federal de Distrito en St. Paul, corresponde a un caso federal separado en el que Castro está acusado de hacer declaraciones falsas a los investigadores sobre el tiroteo. Sus abogados defensores han dicho que tiene previsto declararse inocente.
Se trata del primer proceso judicial iniciado por el Departamento de Justicia contra un agente federal por acciones realizadas durante la Operation Metro Surge, una operación a gran escala que movilizó a miles de agentes a las Ciudades Gemelas y provocó protestas, detenciones y la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales.
Las autoridades de Minnesota se han enfrentado a la Administración del presidente Donald Trump por quién debe procesar a Castro.
El Departamento de Seguridad Nacional ha calificado el caso estatal contra el agente de “ilegal y nada más que un montaje político” y sostiene que solo las autoridades federales tienen jurisdicción sobre el asunto.
Las autoridades de Minnesota detuvieron a Castro en el condado de Cameron, Texas, el 29 de mayo, después de que un juez de Minnesota emitiera una orden de detención a nivel nacional.
Según la legislación de Texas, Castro podía permanecer detenido durante 90 días, mientras Minnesota solicitaba su extradición. Sin embargo, el gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, se negó el mes pasado a firmar la orden de extradición.
Castro fue posteriormente puesto en libertad en Texas. Poco después, se le presentaron cargos federales y se entregó a las autoridades federales antes de regresar por su cuenta a Minnesota.
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