

11 de mayo de 2026 - 10:42 PM

Mientras recorría la estructura de lo que pronto sería su nuevo hogar en una mañana reciente, un emocionado Ozzy Herrera podía imaginarse el futuro. Un sofá de cuero marrón a juego con los pisos. Paredes color terracota. Un carrito de bar cerca de la cocina.
Herrera, quien trabaja en dos empleos en el aeropuerto de Atlanta, jamás imaginó que tendría una casa propia a los 27 años.
“Es especial. Es mágico”, expresó.
En los primeros días de mayo, cerca de 1,000 voluntarios de Habitat for Humanity completaron la nueva casa de Herrera y otras 23 viviendas asequibles en el barrio Sylvan Hills de Atlanta para el 40mo Proyecto de Obra Jimmy & Rosalynn Carter.
En sesiones intensivas de construcción de una semana, que llevan el nombre del expresidente estadounidense Jimmy Carter y su difunta esposa Rosalynn, se han construido aproximadamente 5,000 viviendas en 14 países desde 1984. El proyecto regresó a Atlanta por primera vez desde 1988, cuando los Carter ayudaron a construir 21 viviendas en otro barrio.
La construcción en Sylvan Hills también refleja un nuevo giro hacia el desarrollo inmobiliario para Habitat for Humanity, que celebra su 50mo aniversario este año en medio de una creciente crisis de vivienda a precios razonables y una batalla política cada vez más amplia sobre la asequibilidad en general.
“La brecha entre lo que una familia puede pagar y lo que cuesta construir esa vivienda es la más amplia de la historia moderna”, apuntó Jonathan Reckford, director general de la organización internacional.
El organismo sin fines de lucro planea participar como desarrollador en más de sus proyectos, ya que muchos constructores más pequeños aún no se han recuperado de las pérdidas causadas por la pandemia de COVID-19 o tuvieron que cerrar definitivamente.
En Sylvan Hills, Habitat for Humanity construyó en 3 hectáreas (8 acres) de terreno que adquirió en 2015. También gestionó el cambio de zonificación del lugar —que antes albergaba una fábrica de hojas de sierra— para uso residencial. Las 24 viviendas son una combinación de casas unifamiliares y adosadas que conforman una nueva comunidad llamada Langston Park. Es la primera vez que Habitat for Humanity de Atlanta construye viviendas adosadas multifamiliares.
¨Creemos que es importante aprovechar al máximo cada valioso terreno que podemos adquirir o recibir para poder ayudar a más familias¨, manifestó Rosalyn Merrick, presidenta y directora general de Habitat for Humanity en Atlanta.
La construcción de cada vivienda en Langston Park costó unos 200.000 dólares. Los nuevos propietarios pagarán una hipoteca mensual con base en sus ingresos, pero Habitat no les cobrará intereses. A la larga, el objetivo es construir 40 viviendas más en el terreno.
Phileena Daniel, de 27 años, también cumplió los requisitos para comprar una de las casas. Ella y su hijo de 7 años han tenido dificultades en su alojamiento durante los últimos dos años, incluido el vivir en un apartamento infestado de ratas y cucarachas. Está agradecida por la estabilidad que le brindará el tener un hogar permanente en Langston Park.
“A veces no nos vemos llegar lejos en la vida como mujeres negras jóvenes en esta sociedad”, observó. “Esto nos está dando una oportunidad para crecer”.
La incursión de Habitat for Humanity en el desarrollo comunitario es “un ejemplo clásico de una organización sin fines de lucro que realmente intenta responder a las necesidades de la comunidad”, explicó Vincent Reina, profesor de economía urbana y planificación en la Universidad de Pensilvania.
“Pueden seguir siendo fieles a su misión principal, que es promover las oportunidades de acceso a la vivienda, pero también reconocen que necesitamos una gama diversa de soluciones de vivienda para satisfacer de verdad las necesidades de las personas”, manifestó Reina, quien también es fundador y director académico de la Iniciativa de Vivienda en esa universidad.
Los altos precios de las viviendas, y las tasas de interés hipotecarias a 30 años superiores al 7%, han hecho imposible que incluso los hogares de ingresos moderados puedan permitirse tener una en la gran mayoría de las 98 áreas metropolitanas más caras de Estados Unidos, según una investigación publicada el año pasado por Reina y Benjamin J. Keys, profesor de bienes raíces y finanzas de Wharton.
Este cambio ha convertido la vivienda a precios razonables en un tema crucial en todo el país.
En el Congreso, tanto la Cámara de Representantes como el Senado han aprobado diferentes proyectos de ley sobre vivienda asequible. Los legisladores trabajan para conciliar sus diferencias y enviar un proyecto de ley final al presidente Donald Trump para su aprobación.
Trump ha firmado órdenes ejecutivas para reducir la carga regulatoria en materia de vivienda y ayudar a los bancos más pequeños a otorgar hipotecas. No obstante, su propuesta de presupuesto para 2027 busca recortar el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, y también eliminar numerosos programas de desarrollo comunitario que actualmente ayudan a las ciudades a construir viviendas a precios razonables.
En Atlanta, Herrera no dejaba de pensar en todas las posibilidades que le brindaría ser propietario de una vivienda. Su madre padece cáncer de mama, y ella y su padre podrían ir a vivir con él si fuera necesario. El poder realizar un pago mensual bajo y estable por la vivienda también le ayudaría a alcanzar su sueño de tener una cafetería. Herrera comentó que el incremento en los alquileres en el área de Atlanta lo obligó a mudarse anteriormente, lo que le quitó tiempo y dinero para ese proyecto.
“Ahora por fin puedo correr algunos riesgos”, señaló.
Las noticias explicadas de forma sencilla y directa para entender lo más importante del día.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: