

30 de septiembre de 2026 - 5:01 PM


Bayamón - Bajo el ardiente sol de la tarde, la actividad en el casco urbano de Bayamón transcurría con aparente normalidad. Pocas personas caminaban por sus calles y algunos comerciantes permanecían en sus puestos, pero, a medida que se acortaba la distancia hacia la Casa Alcaldía, comenzaban a aparecer las señales de que este miércoles no era un día cualquiera.
Las banderas ondeaban a media asta. Cerca de las mesas de artesanos, empleados municipales conversaban sobre la noticia que había marcado la jornada: la muerte, a sus 97 años, de Ramón Luis Rivera Rivera, quien durante 24 años ocupó la alcaldía de la ciudad.
Entre quienes caminaban por el pueblo estaba Harry Garayalde, un taxista de 80 años que desconocía sobre la muerte de Rivera Rivera.
Su sorpresa rápidamente dio paso al recuerdo.
“Todo el mundo hablaba bien de él, que era tremendo alcalde”, expresó Garayalde. “Nadie hablaba algo negativo de él. Nunca, nunca, nunca yo escuché algo negativo. Tremendo alcalde”, repitió.
Ese mismo pensamiento se repitió entre otras personas que, algunas por décadas, han llamado a Bayamón su hogar o lugar de trabajo.

Carmelo Pantoja, empleado de mantenimiento del municipio, revisaba un elevador cuando sus compañeros le comunicaron el fallecimiento.
“Fue tremendo alcalde, que bregaba con la comunidad, con la gente, ayudaba al pobre”, recordó.
Para Pantoja, la figura de Rivera Rivera está vinculada, además, a sus primeros años como empleado municipal. Lleva 27 años trabajando para el ayuntamiento, por lo que alcanzó a coincidir con el exalcalde antes de que este se retirara en el 2000.
“Cuando empecé aquí, pues él estaba”, contó Pantoja, quien recordó, entre otras cosas, que recibió el plan médico mientras Rivera Rivera todavía dirigía el municipio.

Para Rosa M. Curbano, empleada de seguridad que lleva 70 años viviendo en Bayamón, la noticia tuvo una dimensión mucho más personal.
Curbano se enteró cuando llegó a la Casa Alcaldía para comenzar su turno de 12:00 p.m. a 6:00 p.m. Allí había trabajado anteriormente por cuatro años, antes de retirarse temporalmente para cuidar a su padre. Regresó un año atrás.
“Muy triste, muy triste, muy dolorosa, ya que yo lo amaba mucho, como si fuera un padre”, relató. “Yo pude estar muy cerca de él y él me quería mucho, como si yo fuera una hija”, compartió.
Mientras hablaba, Curbano recordó a Rivera Rivera no solo por su gestión pública, sino por el trato que, aseguró, tuvo con ella durante los años en que coincidieron.

“Fue una persona muy humanitaria y de verdad que sí, tenemos mucho que agradecerle. Aquí en el pueblo de Bayamón tenemos mucho que agradecerle”, sostuvo.
Incluso recordó ocasiones en las que el entonces alcalde le comentó “vente para casa para que me cuides, que yo te voy a pagar bien”.
A pocos pasos de la Casa Alcaldía, Frank Hernández, de 62 años y residente de Bayamón durante toda su vida, también caminaba por las aceras. A diferencia de Garayalde, Hernández ya conocía la noticia, pues lo leyó en su celular.
“El mejor alcalde que ha visto Bayamón”, respondió al ser abordado sobre cómo recordaría a Rivera Rivera.

Otro hombre, quien se identificó por su apellido, Porrata, y dijo llevar más de 30 años en la región de Bayamón, contó que se enteró mientras escuchaba a unos amigos conversar sobre el fallecimiento.
“Fue siempre y ha sido el mejor alcalde que ha tenido (Bayamón)”, expresó, antes de destacar que, a su juicio, su hijo y actual alcalde, Ramón Luis Rivera Cruz, ha continuado su legado.
Porrata recordó, además, sus propias visitas a la Casa Alcaldía en busca de empleo. “Cuando he venido aquí varias veces a la alcaldía a buscar trabajo y todo, me ha ido positivamente”, comentó.
También Waldemar Negrón Nieves, quien lleva 36 años residiendo en Bayamón, resumió en pocas palabras la impresión que conserva del exejecutivo municipal: “Fue tremendo alcalde, tremenda persona”.
Rivera Rivera falleció este miércoles en su residencia, rodeado de sus hijos, nietos y otros familiares, según informó su hijo. Tenía 97 años y había enfrentado problemas de salud asociados a su avanzada edad.

Nacido el 21 de junio de 1929 en Aguas Buenas, Rivera Rivera llegó posteriormente junto a su familia a Bayamón, municipio donde estableció su hogar y desarrolló su carrera política.
Su trayectoria en el servicio público comenzó en 1968 como asambleísta municipal. Cuatro años después fue electo representante y, en las elecciones de 1976, resultó electo alcalde de Bayamón. Permaneció al frente del municipio durante 24 años, hasta retirarse en el 2000.
Su salida de la alcaldía, sin embargo, no puso fin a la presencia de su familia en la administración municipal. En las elecciones de 2000, su hijo fue elegido para sucederlo y desde entonces ocupa el cargo.
Tras la muerte del exlíder municipal, la gobernadora Jenniffer González Colón expresó sus condolencias por el fallecimiento de a quien recordó como un querido amigo, mentor y líder cuya vocación de servicio dejó una huella profunda en Bayamón y en Puerto Rico.
En reconocimiento a su legado, decretó tres días de duelo. De igual manera, los ciudadanos que deseen darle su último adiós podrán acudir este jueves al coliseo Rubén Rodríguez, donde serán expuestos sus restos hasta el viernes.
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