

13 de mayo de 2026 - 8:13 AM


Aibonito - El juicio contra Elvia Cabrera Rivera, acusada del asesinato de la adolescente Gabriela Nicole Pratts Rosario, entra en su cuarto día, en una etapa clave en la que el jurado continúa escuchando los testimonios que ayudan a armar el rompecabezas sobre el crimen.
Durante los primeros días, el Ministerio Público ha presentado cinco testigos, con el objetivo de sostener los dos cargos de asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas sometidos contra la acusada y su hija, Anthonieska Avilés Cabrera, de 18 años.
Los testimonios han comenzado a reconstruir los hechos ocurridos entre el 10 y el 11 de agosto de 2025, cuando se registraron varias peleas en el desvío Roberto Colón, cerca del casco urbano de Aibonito, que culminaron en la muerte de la adolescente de 16 años.
Por su parte, la defensa de la acusada ha centrado sus esfuerzos en cuestionar la credibilidad de la prueba presentada por el Estado, así como en resaltar posibles inconsistencias y contradicciones de las declaraciones brindadas por los testigos del Ministerio Público.
La prueba que desfila en el juicio es evaluada por los 12 miembros regulares del jurado (ocho mujeres y cuatro hombres), así como por seis suplentes (cuatro féminas y dos varones), quienes luego deben deliberar para emitir un veredicto de culpabilidad o no culpabilidad.
Hasta el momento, el Ministerio Público ha presentado cinco testigos en el caso: cuatro agentes de la Policía de Puerto Rico y una testigo civil. Esta última constituye una pieza clave de la prueba al señalar directamente a la acusada como la persona que entregó el arma homicida.
Los hechos se remontan a la noche del domingo, 10 de agosto de 2025, durante la celebración del “Gran Cierre de Verano Municipal”, cuando en el desvío Roberto Colón se registraron varias peleas. En medio de la trifulca, Pratts Rosario intervino para defender a su hermana.
Tiempo después, Cabrera Rivera presuntamente sacó un objeto punzante de su cartera y se lo entregó a su hija, según declaró la tía política de la víctima, la ama de casa Betzaida Caratini Ortiz, de 48 años, quien además era amiga y excompañera de trabajo de la acusada.
Tras la entrega del objeto, Avilés Cabrera presuntamente le dio “como si fueran puños” a Pratts Rosario, quien se encontraba recostada contra un auto, alegó Caratini Ortiz, quien luego vio a la víctima tendida en el piso, sin responder a los llamados que le hacían.
La menor, a quien su familia apodaba cariñosamente “Lela”, fue trasladada de emergencia en un vehículo privado hasta el Hospital Menonita de Aibonito, donde la doctora Carla Mercado certificó su muerte a las 12:35 a.m. del lunes, 11 de agosto de 2025.
Pratts Rosario cumplía 17 años al día siguiente, el 12 de agosto de 2025, por lo que el crimen provocó aún más consternación entre sus familiares, amigos y la comunidad, que se vio impactada por la cercanía de la fecha en la que habría celebrado su cumpleaños.
Según la agente Adriana Guzmán Cardenales, quien fungía como retén en el cuartel de Aibonito, una mujer llamó a eso de las 12:02 a.m. del lunes, 11 de agosto de 2025 —madrugada en la que murió Pratts Rosario— para alertar sobre una “discusión en el desvío”.
Tras la llamada, se le notificó al agente Alfredo Fortier Soto, quien fue informado de que una persona había resultado herida en el desvío, por lo que a las 12:40 a.m. llegó al Hospital Menonita. Allí, entró a la sala de emergencias y entrevistó a la doctora Mercado.
Como parte de esa primera entrevista, Fortier Soto explicó que la doctora le confirmó que la “menor” murió a las 12:35 a.m., una información que escribió en sus notas, junto al nombre de la madre de la víctima, dirección, número de teléfono, entre otros datos.
El oficial indicó que Mercado le explicó también que la menor presentaba ocho heridas. La cifra no coincide con la ofrecida por el patólogo Javier Gustavo Serrano, cuya autopsia concluyó que la víctima tenía 11 heridas, siendo la más letal la que le perforó el corazón.
Durante la madrugada de los hechos, Fortier Soto también entrevistó a Chrisangel González Rodríguez, de 16 años, quien recibía asistencia médica en el Hospital Menonita tras resultar herido con un arma blanca durante el incidente ocurrido en el desvío.
Según el agente, González Rodríguez, amigo de Pratts Rosario, señaló a “Anthonieska” como la persona que agredió a la víctima. “Explicó también que Gabriela estaba defendiendo a su hermana”, contó al referirse a lo que le habría expresado el joven testigo.
El menor, además, habría declarado al agente que, cuando la víctima cayó al piso en el desvío, recibió patadas de Anthiany Cabrera, hija de la acusada, y que también había otra persona en el lugar: Gabriela Figueroa, apodada “Gaba” y amiga de Anthonieska.
Figueroa fue la testigo que declaró en vista preliminar que Avilés Cabrera le confesó que apuñaló a la víctima y que estaba llena de sangre. Además, añadió que, horas más tarde, durante un intercambio de mensajes en TikTok, le escribió: “Tú vas a hacer lo que mami te diga”.
Tras el crimen, la escena fue custodiada por el agente Héctor Luis Garriga Matos, quien se trasladó al desvío, aledaño a la PR-14, por órdenes de su supervisor. Allí, colocó una patrulla rotulada marca Dodge Durango del 2020 y varios conos rojos para impedir el paso.
Mientras, la agente Glenda Vázquez Vázquez, del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Aibonito, recibió datos preliminares provistos por Fortier Soto para comenzar a armar el expediente del caso y tomó un total de 70 fotos, incluidas las heridas de la víctima.
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