


Circula por las redes sociales la noción de que la inteligencia artificial acabará con la humanidad. El temor aumentó recientemente cuando Jacob Coxon, investigador que trabajó en OpenAI y Anthropic, renunció a esta última empresa. El hombre acusó a ambas compañías de competir irresponsablemente por desarrollar una inteligencia artificial capaz de mejorarse a sí misma y afirmó que estaban “jugando con nuestras vidas”. Según argumentó Coxon, algunas personas que construyen estos sistemas consideran posible que la IA pueda destruir a la humanidad antes de terminar esta década. Su renuncia y sus declaraciones han provocado un debate mundial.

Te invitamos a descargar cualquiera de estos navegadores para ver nuestras noticias: