

21 de septiembre de 2021 - 4:57 PM


De aprobarse como fue solicitado, el aumento de 2.49 centavos en la factura de luz para el trimestre de octubre a diciembre sería el cuarto incremento en el costo por kilovatio-hora (kWh) de este año.
El Negociado de Energía de Puerto Rico, que aprobó alzas para los trimestres de enero a marzo, abril a junio y julio a septiembre, ahora tiene ante su consideración una solicitud sometida por el consorcio LUMA Energy, a nombre de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), para recobrar $85.3 millones a través de sus clientes.
La deficiencia de $85.3 millones corresponde a que, durante el pasado trimestre, el costo real de la operación del sistema eléctrico excedió lo proyectado, según LUMA. El exceso responde, a su vez, a que hubo mayores gastos por compra de combustible debido a los apagones, que conllevaron poner en servicio unidades de generación más caras.
Para un cliente residencial con un consumo de 400 kilovatios-hora (kWh) al mes, el alza bajo evaluación supondría un cantazo de $9.98 adicionales. Mientras, el impacto para los clientes comerciales e industriales oscilaría, en promedio, entre $29.92 y $13,727.59, según su consumo.
“Nosotros no queremos aumentos, pero tenemos que tener claro que las reconciliaciones trimestrales son gastos y, si el gasto ocurre, hay que compensar a la Autoridad por ese gasto. Si no lo recupera, es quiebra y, entonces, no tenemos servicio. Esa es la matemática de nosotros: asegurarnos que el gasto incurrido para suplir electricidad es el que es”, dijo hoy, martes, el presidente del Negociado de Energía, Edison Avilés Deliz, durante un taller para periodistas.
“El Negociado no va a permitir ningún gasto que no sea compra de combustible ni compra de energía en la reconciliación. Ahora, si el gasto se dio, hay que recuperarlo porque es un gasto para proveer el servicio”, agregó.
Para el trimestre de enero a marzo, el Negociado de Energía aprobó un primer aumento de 0.81 centavos por kWh, que encareció la factura de luz para los clientes residenciales, en promedio, en $6.52 o 4.7%. Entonces, el costo por kWh se estableció en 18.1 centavos.
Luego, para el trimestre de abril a junio, el ente regulador independiente aprobó el segundo aumento del año, esta vez, de 1.53 centavos por kWh. La factura de luz para los clientes residenciales incrementó, en promedio, $12.20 u 8.4%, y el costo por kWh se fijó en 19.6 centavos.
El tercer aumento del año, correspondiente al trimestre de julio a septiembre (aún vigente), fue de 1.48 centavos por kWh. Para los clientes residenciales, la factura de luz subió, en promedio, $11.90 o 7.6%, y el costo del kWh ascendió a 21.38 centavos.
Con el alza bajo evaluación, el costo del kWh para los clientes residenciales ahora llegaría a 23.87 centavos.
“Si bien el Negociado ha aprobado modificaciones que han resultado en aumentos (en lo que va de año), esas modificaciones responden a la recuperación del mercado de combustible (tras el desplome al inicio de la pandemia de COVID-19)”, expresó, por su parte, el comisionado asociado Ángel Rivera de la Cruz.
Añadió que, también pese a los incrementos, el costo vigente del kWh “está todavía casi un centavo por debajo” respecto a marzo de 2020, cuando empezó la pandemia. Entonces, el costo era de 22.12 centavos.
Avilés Deliz y Rivera de la Cruz establecieron que, en la factura de luz, entre el 60% y 75% de los costos están relacionados con gastos de compra de combustible y compra de energía, los cuales son variables. Dicha variabilidad, dijeron, es la que obliga a que trimestralmente se hagan las reconciliaciones.
De paso, Rivera de la Cruz y la comisionada Sylvia Ugarte Araujo indicaron que el nuevo aumento solicitado por LUMA, a nombre de la AEE, corresponde, en promedio, a 11.7% y no 16.14%, como erróneamente indicó el consorcio en la documentación que entregó.
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