

16 de abril de 2026 - 10:50 AM


Tras 15 meses bajo custodia, el reguetonero Ángel Javier Avilés Monzón, conocido como “Yovngchimi”, fue sentenciado hoy, jueves, a un año y ocho meses de prisión federal.
El convicto estuvo representado por Saam Zangeneh, mientras que la Fiscalía federal contó con Laura Díaz.
La condena emitida por la jueza María Antongiorgi Jordán en el Tribunal Federal en Hato Rey fue mayor a la sentencia de 18 meses de cárcel que habían recomendado la Fiscalía federal y y la defensa.
Asimismo, la togada federal ordenó que el exponente de música urbana también cumpla tres años de libertad supervisada y una multa de $25,000.
Antes de que se dictara la sentencia, Avilés Monzón realizó una alocución que comenzó por disculparse con su familia, amistades y equipo de trabajo “por decepcionarlos y hacerlos pasar por esto” y porque “se afectaron por mis errores”.
“Este proceso me ha hecho valorar más todo, a madurar, a crecer mentalmente y, más importante, a aprender de mis errores”, expresó Avilés Monzón. “Entiendo las consecuencias y las acepto con la cabeza en alto”.
“Deseo aprovechar la oportunidad que he querido hace años, con el propósito de crear una nueva vida, ser un mejor ejemplo de persona, enfocarme en mi carrera y mejorar mi mensaje al público”, añadió.
Durante la vista, Zangeneh informó que Avilés Monzón, una vez salga de prisión en los próximos meses, planifica mudarse al área de Nueva York y Nueva Jersey, donde espera reintegrarse a trabajar con el sello discográfico “Roc Nation”. De hecho, el abogado dijo que sometió cartas de apoyo al tribunal de parte de exponentes como Fat Joe y Jay-Z.
Como se espera que salga de la cárcel pronto, solicitó que se le permita cumplir los últimos meses de la sentencia en un hogar de transición en el área de Nueva Jersey.
La jueza dijo que no tenía autoridad para emitir dicha orden, pero sí aceptó recomendarlo.
En febrero pasado, tras un acuerdo con el Ministerio Público para declararse culpable por uno de los tres cargos que pesaban en su contra, Avilés Monzón se aceptó responsabilidad por posesión de un arma de fuego alterada ilegalmente para disparar de forma automática.
Según la Fiscalía federal, alrededor del 25 de agosto de 2024, el acusado envió un mensaje a un individuo a través de WhatsApp y le pidió que revisara un arma de fuego que se estaba atascando. Específicamente, “el acusado dijo mediante un mensaje de voz que el arma se había atascado porque había disparado todas las balas excepto la última”.
De acuerdo a la fiscalía, el 31 de agosto de 2024, el acusado volvió a enviar un mensaje al mismo individuo y le preguntó qué estaba haciendo. Entonces, el sujeto, presuntamente, le envió al acusado una fotografía del armazón de una pistola Glock y una herramienta, y le dijo que el arma no estaba funcionando correctamente.
“El acusado respondió que podían simplemente convertirla en una ‘semi’ —refiriéndose a semiautomática— y vendérsela a otra persona", señaló la fiscalía en su memorando de sentencia.
Durante la vista de hoy, la jueza señaló que el nivel de ofensa aumentaba por tratarse de un usuario de drogas en posesión de armas de fuego.
Sostuvo que, en el acuerdo de culpabilidad, Avilés Monzón aceptó haber usado drogas “hasta el momento del arresto de este caso”.
Sin embargo, el abogado argumentó que había una confusión con esa declaración porque choca con los hechos en el récord, particularmente con las cientos de pruebas de dopaje a las que fue sometido entre 2022 y octubre de 2024.
Zangeneh indicó que Avilés Monzón solamente arrojó positivo una vez en el programa —a marihuana— en 2023.
Dijo que, si hubiera usado drogas luego de terminar el programa de desvío, en octubre de 2024, y para el momento en que fue arrestado, el 29 de diciembre de ese año, esa conducta no podía aplicarse a las consideraciones de este caso porque los hechos por los que fue acusado ocurrieron en agosto de 2024, para cuando había estado arrojando negativo en las pruebas de dopaje.
Tras evaluar, la jueza concedió la objeción de la defensa y ordenó que el informe presentencia sea enmendado, por lo que no se elevó la consideración del nivel de ofensa.
Sin embargo, tomó varios minutos para expresarle un mensaje directo a Avilés Monzón en la sala judicial.
“Usted tiene una voz que llega a gente que muchos nunca lograrán. La música urbana es una forma de expresión poderosa, que puede reflejar lucha, supervivencia y verdad. Pero lo que perdura es el mensaje detrás”, manifestó Antongiorgi Jordán.
“Tienes la oportunidad de escoger lo que pone en la música y el poder de cómo contar las historias”, agregó. “No tiene que glorificar la violencia, las armas ni drogas para ser auténtico”.
Apuntó que “lo que pone en sus vídeos tiene consecuencias en el mundo real”, porque mucha gente lo ve “como una guía, en vez de un cuento”.
“Usted tiene la habilidad de hacer música. Tiene un don que muchos otros no tiene. Use su plataforma para influenciar y levantar y vivir por ejemplo. Eleve su mensaje. Haga canciones que muestren fortaleza sin destrucción y éxito sin herir”, expuso. “Promueva decisiones más seguras, disciplina y respeto. Grandes artistas no reflejan la cultura. La moldean”.
“Así que le invito a ir allá afuera y motive a sus seguidores a estudiar, a mantenerse lejos de las drogas y las armas, y vivir una vida larga”, afirmó. “Use su voz para construir una sociedad mejor”.
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